Nuestra comarca afronta sus meses grandes aunando el fervor religioso de las procesiones con la adrenalina del campo bravo, las orquestas nocturnas y la hospitalidad serrana.
SIERRA DEL SEGURA (ALBACETE) — Con el verano en su punto álgido, los pueblos y pedanías de la Sierra del Segura se engalanan para celebrar sus fiestas patronales. Calles empinadas, plazas mayores y paisajes de montaña se convierten en el escenario de una tradición centenaria donde la fe, la cultura popular y la diversión se dan la mano en una de las épocas más esperadas del año en la provincia.
La raíz de la fiesta: devoción y procesiones patronales
El origen de estas celebraciones reside en el fervor hacia sus patronos y patronas. Antes de que los cohetes anuncien la suelta de reses o la música empiece a sonar, las campanas de cada parroquia convocan a vecinos y devotos a los actos litúrgicos más solemnes.
Las procesiones recorren los cascos históricos y rincones serranos portando a hombros las imágenes de sus santos y vírgenes protectores, acompañadas por bandas de música, romeros, pólvora y el respeto de varias generaciones. Estos momentos de recogimiento y emoción representan el reencuentro con las raíces, la historia y la identidad de cada municipio y pedanía de la comarca.
El rugir de los encierros: adrenalina y arraigo serrano
Junto a los actos religiosos, los festejos taurinos populares ocupan un papel protagonista en el calendario de encierro que os mostramos en la imagen.
Tras el arranque a finales de julio en Fuente de la Sabina y Liétor, agosto concentra un sinfín de citas: Dehesa del Val, Socovos y La Vegallera calientan motores a mediados de mes, seguidos por plazas de gran solera como Letur (18 al 20 de agosto), Bogarra (21 al 23 de agosto) y Tazona (22 al 24 de agosto).
La recta final de agosto vive días de intensa actividad simultánea en Nerpio, Yeste, Liétor, Paterna del Madera, La Abejuela y Riópar. El relevo lo toma Molinicos, despidiendo agosto y recibiendo septiembre, para dar paso más tarde a los conocidos encierros de Aýna (5 al 7 de septiembre y 10 de octubre) y a los emblemáticos festejos de Elche de la Sierra (15 al 19 de septiembre), considerada la cuna de los encierros en la comarca. El broche a la temporada lo pondrá Férez a comienzos de octubre (del 3 al 6).
Los encierros de la sierra destacan por su singularidad paisajística, combinando la bravura del ganado en campo abierto con la emoción y pericia de los corredores en las angostas calles de los pueblos.
Noches de verbena, gastronomía y reencuentros
Al caer el sol, tras la emoción diurna y las reuniones en las peñas, el protagonismo pasa a las plazas mayores con las tradicionales verbenas. Orquestas y grupos musicales ponen la banda sonora a noches veraniegas que se alargan hasta el amanecer bajo el cielo limpio de la sierra.
El ambiente se completa con la gastronomía tradicional y una intensa actividad social. Estas fiestas patronales representan un pilar fundamental para el turismo rural y la vida de la comarca, acogiendo a miles de familias que regresan al pueblo y a visitantes atraídos por la autenticidad y calidez de la Sierra del Segura.
